Reseña de la película.
Pioneras: Solo querían jugar es una película dramática deportiva dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz. Está protagonizada por Daniel Ibáñez, Sofía de Iznájar, Bruna Lucadamo, Aixa Villagrán y Elena Irureta.
En Pioneras: Solo querían jugar estamos en la España de principios de los años 70, con el franquismo aún vigente en la sociedad española. Un grupo de chicas muy jóvenes decide jugar al fútbol en un país que no contempla su lugar en el deporte. En el camino encuentran a un aliado inesperado: un promotor deportivo tan audaz como visionario. Juntos, y contra todo pronóstico, desafiarán al sistema y pondrán la primera piedra de una lucha que cambiará para siempre la historia del fútbol femenino en España.
Hay películas que no se ven: se sienten como un golpe suave en el pecho, como cuando el árbitro pita el inicio de un partido que ya sabes que va a ser histórico. Pioneras: Solo querían jugar pertenece a esa categoría rara de cine que no solo cuenta una historia, sino que la devuelve a la vida con una emoción casi física.
La película de Marta Díaz de Lope Díaz se adentra en la España franquista de los años 70 con una honestidad que desarma. No hay ornamento ni nostalgia impostada, sino una mirada clara a un tiempo en el que el simple hecho de querer jugar al fútbol siendo mujer era ya una forma de insubordinación. Y ahí, precisamente ahí, nace su fuerza.
El guion, encuentra un equilibrio muy difícil: el de hablar de una herida social sin convertirla en sermón, y el de abrazar el humor cotidiano sin traicionar la dureza del contexto. Las protagonistas no son símbolos: son chicas reales, con polvo en las botas, miedo en la garganta y una terquedad luminosa que las empuja hacia delante cuando todo parece empujarlas hacia atrás.
Visualmente, la película tiene algo de memoria reconstruida con cuidado. La fotografía no busca la belleza fácil, sino la verdad de los lugares: los campos de tierra, los barrios obreros, la luz apagada de una época donde incluso la esperanza parecía pedir permiso. Y, sin embargo, dentro de esa grisura, la película encuentra momentos de una calidez inesperada.
El reparto joven es el corazón palpitante del film. Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo sostienen la historia con una naturalidad que evita cualquier artificio, mientras que Daniel Ibáñez, como Javier Poga —eco de la figura real de Rafael Muga—, encarna esa grieta en el sistema por la que entra el cambio. No es un héroe clásico, sino alguien que simplemente decide no mirar hacia otro lado. Y eso, en este contexto, ya es enorme.
Pero si hay algo que define a Pioneras, es su capacidad para encontrar épica en lo mínimo. No en los estadios llenos ni en los trofeos, sino en los gestos pequeños: un pase a destiempo, una carrera sin permiso, una mirada que dice “yo también puedo estar aquí”. La película entiende que la revolución, muchas veces, empieza así: sin permiso y sin ruido.
La música, con “Marimacho” de Zahara como estandarte emocional, funciona como una extensión del relato: convierte lo que fue insulto en bandera, lo que fue burla en identidad recuperada.
Pioneras: Solo querían jugar es cine que abraza y empuja al mismo tiempo. Una película que se queda contigo no por lo que muestra, sino por lo que recuerda. Y sobre todo, por lo que reivindica con una sencillez devastadora: que hubo un tiempo en el que jugar era un acto de valentía… y que, gracias a ellas, hoy es un derecho.
Luisa Scarlata
Título: Pioneras: Solo querían jugar
País: España
Género: Drama, Deporte
Duración: 106 min.
Dirección: Marta Díaz de Lope Díaz
Intérpretes: Daniel Ibáñez, Sofía de Iznájar, Bruna Lucadamo, Aixa Villagrán, Elena Irureta
Estreno: 12 de junio de 2026
Web: Pioneras: Solo querían jugar